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“Desde las grabaciones de conciertos hasta las más complejas grabaciones multimicrofónicas”, así se define en su página web AUDIOART. Detrás de ese nombre, renovado como marca tras diez años en el mercado, se encuentra Rafael Monllor, quien hace hincapié en la “importancia de registrar  una marca por la tranquilidad, después de lo que cuesta poner en marcha una idea, de que nadie va a poder chafar tu trabajo”. Al lado de Monllor, Marcanet, porque como dice el responsable de AUDIOART, “los costes son asumibles y el servicio inmejorable”.

P: ¿A qué se dedica AUDIOART?

R: Estudios de grabación con sello discográfico. Gracias a ese sello realizamos las tramitaciones necesarias para que la producción musical cumpla todos y cada uno de los requisitos legales necesarios. Orquestas, música compuesta para la fiestas de moros y cristianos, fallas y semana santa, bandas, música de cámara…

P: Estamos, sin duda, en un momento complicado para cualquier negocio, pero quizá más para este sector. ¿Cómo sobrevive?

R: Si soy sincero, no lo sé ni yo –responde con humor-. A lo largo de los años hemos conseguido una clientela fija. Cuesta una barbaridad y parte del éxito es aguantar con los precios que ofrecemos. Tenemos trabajo, no con la alegría de hace cinco años, pero tenemos trabajo.

P: ¿Cuál es la principal barrera de esta industria?

R: Es la distribución. No hay muchas empresas que se dediquen a esto y las que existen pretenden comerse todo el pastel. Trabajamos mucho con cofradías, con comparsas… y en nuestro caso “el pescado está vendido”, porque muchas grabaciones las hacen las propias entidades. El problema surge en la difusión, sobre todo en España, porque hay más piratería que en cualquier otro sitio. Y si a eso le sumas el precio de la distribución, que pide porcentajes demasiado altos, todo se complica más. De todas formas, nosotros hemos trabajado con editoriales holandesas y belgas, por lo que estamos un un tanto abiertos al mercado internacional y conocemos otras realidades.

P: ¿Cuáles eran sus objetivos cuando comenzó su andadura en el mundo de la producción?

R: Poder vivir de esto y ofrecer el mejor servicio posible a las sociedades musicales, organismos oficiales y entidades festeras que apuestan por este tipo de música..

P: Imagino que el mismo objetivo que ahora…

R: Sí, el objetivo sigue siendo el mismo. Y la verdad es que lo ha cubierto. La idea siempre fue ofrecer grabaciones a bandas de música, un mercado desatendido cuando comenzó a funcionar AUDIOART. Las perspectivas no son nada halagüeñas, la música clásica y de banda no tiene el mismo tirón que la música comercial, pero el sector comercial no nos interesa demasiado.

P: ¿Por qué AUDIOART?

R: Se me ocurrió. Lo más curioso es que en un primer momento me pareció un nombre tan obvio que me puse a pensar otros, pero Marcanet siempre me decía que ya existían. Al final, por probar, opté por AUDIOART, que era la primera idea y ese nombre no estaba registrado. Me extrañó mucho porque existe en todo el mundo.

P: ¿Cómo le ayudó Marcanet?

R: La verdad es que me solucionó todo. Yo no tenía ni idea del tema y casi con una llamada el tema estaba resuelto, así que un quebradero de cabeza menos, sobre todo teniendo en cuenta que la SGAE nos exige a los productores a tener mi propia marca. Tengo dos marcas más, Rafa Monllor, que era mi última opción si AUDIOART no podía ser registrada, junto con e-comm. Lo malo de que fuera mi nombre es que no se entiende a qué me dedico y, en el momento, nadie me conocía.

P: ¿Por qué diría que es importante registrar una marca?

R: En mi caso se trataba de un requisito de obligado cumplimiento para ser productor asociado a la SGAE, pero de todas formas, es muy importante. Sobre todo por la tranquilidad de que al desarrollar una idea, con el trabajo que cuesta, no venga alguien y la chafe. Te pueden hundir. Y los costes son asumibles. Esta marca es mía, es mi territorio. Es una cuestión de tranquilidad.

P: ¿Renovaría todas las veces que fuesen necesarias?

R: No me lo pensaría dos veces.

P: ¿Qué le parece el servicio de vigilancia de Marcanet?

R: Es correcto. Avisan de cualquier marca que pretenda registrar por si quiero oponerme. Por ejemplo, hay una empresa en Madrid que vende reproductores de música para coches y se llama AUDIO-ART. Marcanet me llamó para saber si yo quería alegar.

Rafa Monllor tiene una tercera marca registrada, se trata del servicio de creación de páginas web para artistas. “Registrar es importante para que te no hundan el trabajo”, afirma Monllor, y Marcanet la mejor opción.

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