In Inteligencia tecnológica

Según el Boletín de Vigilancia Tecnológica de la Oficina Española de Patentes y Marcas, un estudiante de la Universidad Riso, en Dinamarca, ha descubierto un fenómeno que podría acelerar la
aplicación práctica de los nanometales en automoción.
Los nanometales están formados por granos metálicos
muy pequeños (de 10 a 10.000 nanómetros dependiendo
de la aplicación). Cuanto más pequeños son los granos,
más resistente se vuelve el metal. Por ejemplo, un metal se puede volver 10 veces más resistente si los gránulos que lo forman se reducen 4 veces. Por lo tanto, una de las ventajas del uso de estos materiales en los automóviles es el aumento de la resistencia de las piezas metálicas, así como la aportación de ligereza y seguridad.

El informe continua explicando que, no obstante, existe un problema al reducir el tamaño de los granos metálicos. Cuanto más pequeños son estos granos, más resistente se vuelve el metal, pero a su vez, también provoca que el metal tienda a volverse blando cuando sube la temperatura. El investigador Tianbo Yu, ha resuelto el problema dejando de lado los granos y prestando más atención a los
espacios entre ellos. El investigador verificó que cuanto menores son los gránulos, más fácil es para ellos moverse en una estructura cristalina, lo que explica el reblandecimiento, incluso a temperaturas relativamente bajas.

La solución está en la creación de una especie de interfaz doble entre los granos, que evita que se muevan entre ellos. Esta solución es tecnológicamente viable en términos industriales, abriendo el camino para el uso de estos metales en la industria automovilística. La universidad ha solicitado la patente y está negociando con una empresa danesa para el desarrollo de las primeras muestras de nanoaluminio super-resistente.

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